Imagínate una pepita de zapallo cayéndose en un profundo hoyo

 

luchando para salir y ser libre, pero…


Sinopsis

Imagínate una pepita de zapallo cayéndose en un profundo hoyo, luchando para salir y ser libre, pero en su inocencia no se da cuenta que cuando lo hace es para sobrellevar todas las vidas que le espera representar, como son los miles de caminos que la naturaleza ofrece para que echemos andar nuestros sueños.


Biografia

Escritor, editor, profesor universitario, autor de numerosos libros dedicados a los niños; con publicaciones en Chile, España, Colombia y Cuba. Entre sus obras se destacan: Los gatos de Venecia, El piano de Neruda y otros cuentos, La Mujer de goma, Receta para espantar la tristeza, Los derechos de los animales, Cuentos mágicos del sur del mundo, La laguna de los coipos, El pino de la colina, Los cuentos de la ciudad dormida, Un diálogo pendiente, La pajarera de Samuel Encino, Los relojes de Ismael Cárdenas, El ovillo de lana, Un zorzal llamó a la ventana y La pepita de zapallo, entre otros.

¿Por qué escribir para los niños? ¿Por qué no?, contesto. Así de simple. No crean que sea tan fácil. Para hacerlo, lo primero es la sinceridad, después… la sinceridad y, enseguida, la libertad y el ancho mundo que se desprende para instalar las historias que se desgranan como luces de un arco iris o el fulgor sorpresivo de las estrellas fugaces; por lo demás, hay que considerar que ambas imágenes están llenas de espacios sin límites concretos, ¿acaso no es eso lo que necesitan las historias para los niños?
Nunca he abandonado la naturaleza que me cobijó en la infancia. Así, en mis historias, los árboles hablan y, porque no, sueñan, sufren y proyectan sus vidas; por otra parte, los animales viven sus sueños de libertad, sus ilusiones secretas y desvelos para entenderse con los seres humanos, que se supone, son sus mejores amigos y compañeros en la convivencia en el planeta. Y los ríos, cómo no hablar de ellos, que van trazando sus historias rumorosas con la esperanza de llegar al mar, cual sábana dormida en la libertad, o cuna del sol que se instala allí para descansar un rato, entre los arreboles dorados y violetas que siempre están dispuestos a llamar a las estrellas para que los acompañen en el nacimiento de la noche. Entonces, se escribe por complicidad, por animar a soñar, por desarrollar una cadena de amigos secretos y lejanos, porque los niños necesitan abrirse al mundo que les espera, porque alguien los debe animar a pisar esos famosos mil caminos que la vida está ofreciendo…


Cuento


Comprensión Lectora